Davero es uno de esos lugares con los que en un solo bocado te teletransportas directamente hasta Italia. «¡Pero qué exagerados!», pensarás, y no te juzgamos por pensarlo, porque al fin y al cabo la cocina italiana es de las más popularizadas e imitadas del mundo y, claro, no todas las imitaciones son buenas. Pero esta recomendación que te damos es verdad, verdadera.

Este pequeño restaurante es toda una sorpresa en pleno barrio de La Bajadilla, en la que casi la totalidad de la oferta de la zona -bien influenciada por el puerto pesquero- es de pescaíto frito y cocina tradicional andaluza. Davero ofrece una alternativa a la oferta gastronómica del barrio, pero mantiene la línea desenfadada de sus negocios vecinos, esa identidad de manteles de papel y servicio rápido y fácil.

De Davero te podemos recomendar casi toda su carta, desde sus entrantes tradicionales italianos hasta sus pizzas, pasando por sus lasañas, pescados fuera de carta y, por supuesto, sus pastas. Buena seña de la calidad de sus platos es que casi siempre que los visites coincidirás con alguna familia italiana sentada en una de sus mensas, ¡Qué más evidencia se necesita!

Todo lo que hasta ahora hemos probado en Davero nos ha encantado, pero hay un plato que repetimos una y otra vez, ¡sigue leyendo que te lo contamos!

PLATO A PLATO

BRESAOLA

Solomillo de vacuno curado, rúcula y parmesano, uno de los entrantes italianos más típicos.

VITELLO TONNATO

Este plato tradicional italiano es típico del verano por servirse frío. Base de finos filetes de ternera cubiertos de salsa de atún. Sobre ellos alcaparras, tomate y rúcula.

PIZZA TARTUFATA

Base de pizza sin tomate. Mozzarella, salami picante, champiñones y aceite de trufa. Como veis, las pizzas de Davero son de estilo Napolitano, tienen una masa de grosor medio, ni muy finas ni muy gruesas.

CARBONARA AL TARTUFO

CARBONARA, en mayúsculas. De las de verdad. SIN NATA. Con la pasta al dente. Con huevo y parmesano. Una carbonara como tiene que ser. No nos aventuramos al afirmar que esta es, sin duda alguna, nuestra pasta favorita de toda Marbella. Y aunque el nivel de pasta de Davero es buenísimo, siempre, siempre, acabamos pidiendo la Carbonara al Tartufo. No podemos evitarlo.

Si los visitáis os recomendamos encarecidamente que pidáis pasta. No os vais a arrepentir. Especial mención a los Spaghetti alle Vongole o su pasta al Pesto.

Siguen sin perder la línea en cada uno de sus postres, exquisitos su Tiramisú, su Panna Cotta… ¡todos!