De nuevo guiados por las recomendaciones de TripAdvisor llegamos a Lisboa a Noite, situado en el Barrio Alto de Lisboa, lugar perfecto para cenar un sábado noche y después disfrutar del ambiente de este barrio.

salon
detalle del salón

Comer aquí nos resultó un poco difícil. Primero reservamos mediante la aplicación, a eso de las siete y media de la tarde. Cuando llegamos allí, dos horas después, el encargado de reservas nos dijo de muy malas formas que no nos había confirmado la reserva y que no tenía mesa, que debíamos esperar, al menos cuarenta minutos. Decidimos dar un paseo por las calles para hacer menos pesada la espera.

detalles
detalle de la decoración

El segundo contacto con el restaurante ya fue mejor, no nos atendió la misma persona que la primera vez que llegamos, este era mucho más amable. A los minutos tomamos asiento en una mesa muy cómoda en un salón muy confortable. A pesar de que el restaurante era muy grande -tenía dos salones- y estaba lleno, el trato fue muy bueno.

pan y aceitunas
Entrantes «de la casa»

Para comenzar nos pusieron unos entrantes «de la casa». No se si sabréis, pero algo que no os puede pillar de novatos al ir a Portugal es el hecho de los entrantes. NO son de la casa, te los cobran. Y te los cobran «bien cobrados», así que la opción, si no quieres que la cuenta te suba en exceso, es no tocarlos. Ni el pan, ni las aceitunas, ni nada que te sirvan sin que lo hayas pedido. El truco está en que si no lo tocas, si no comes nada de eso no te lo cobran y, eso luego, en la cuenta se nota. Nosotros, por suerte, fuimos advertidos y no hicimos la novatada.

queso de cabra
Folhado de Queijo

Como entrante, pedimos un Folhado de Queijo, que era una especie de hojaldre relleno de queso de cabra y cubierto de mermelada de calabaza. Exquisito, simplemente exquisito. Si eres amante del queso este plato has de probarlo sí o sí. Cuando lo terminamos el camarero nos explicó, en un perfecto «Portiñol» (es como llaman a la mezcla hablada de español y portugués, como el espanglish), que este plato se tomaba tanto como plato salado como postre. Afirmamos sin dudarlo la sugerencia, estaba riquísimo.

Luego, cada uno de los tres comensales, pedimos un plato individual, de los cuales acabamos probando los tres.

risotto
Risotto de langosta e vieiras

Pedimos un Risotto de langosta e vieiras, que estaba bueno pero. Es decir, estaba muy rico, la pena es que tenía pimiento, cosa que yo, personalmente, no soporto su sabor. Gran error que en la carta no especificaba que este plato llevase pimiento, suerte, en cambio, para mí, que no pedí ese. A pesar del sabor a pimiento estaba muy rico.

pulpo
Polvo Asado

Otro de los platos escogidos fue el Polvo Asado, es decir, pulpo. Perfecto. El pulpo estaba en su punto, ni muy duro ni chicloso. Perfecto. Con él se acompañaban verduras que no estaban cocinadas en exceso, lo que lo hacía aún mejor. He de decir que este no era exactamente el plato que quería probar. Había catado en la mesa de al lado un plato de pulpo con una pintaza espectacular, pero se ve que me equivoqué al buscarlo en la carta, aunque no me arrepiento.

pato
Perna de Pato

El tercero de los platos escogidos fue la Perna de Pato. Pierna de paso asada, buenísimo también, con una salsa deliciosa. En este lugar se podía ver perfectamente el trato preferente que le dan al cuidado de los productos. La carne de pato estaba en su justo punto. Sabrosa, buenísima.

cuenta
La cuenta, a dividir entre tres

Nos quedamos con las ganas mentales de pedir postre, pero, por desgracia, nuestro estómago no nos lo permitía. La cena había sido buenísima y generosa, repetiremos si volvemos a Lisboa. Mereció mucho la pena. Todos los platos eran perfectos y la atención del servicio de diez.

One comment

Lisboa a Noite: de diez

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